miércoles, 27 de agosto de 2014

¿Lo bueno o lo malo?

La verdad es que no sé como escribir esto
parece raro pero nunca encuentro cómo
no sé si escribirlo tal cual ha pasado
o intentar adornarlo un poco.
Quizás lo mejor es no escribirlo
olvidarlo y seguir andando
sin mirar atrás ni deshacer camino
vivir cada minuto como el último.

Pero, claro, olvidarlo sin sacarlo
hacia fuera es algo muy complicado
casi temerario, diría yo
aunque la vida sin riesgo... Bah.
¿Por qué no contarlo? ¿O mejor me callo?
Quizás me gustaría verlo plasmado
en unos cuantos versos de palo
y por lo menos diría que me he desahogado.

¿De qué vale llenarse de malos recuerdos?
¿Por qué contar todo lo que no aporta?
Y si mejor contamos las cosas buenas
esas con las que todavía sigo soñando
y si escribo cada verso por nuestros besos
esos que me despertaban a tu lado
y si cada estrofa va por tus sonrisas
esas que iluminaron tanto tiempo mi vida.

Esta noche me ahorraré escribir todo lo malo
aunque todavía no olvido todo el daño
solo elijo seguir sonriendo, seguir soñando
poder dormir bien a gusto y tranquilo
sabiendo que fuiste parte de buenos momentos
y ahora, pues sinceramente, ahora mismo
aunque podrías ser un capítulo borrado
elijo que seas un casi buen recuerdo soñado.

Jose Miguel Beldad

martes, 12 de agosto de 2014

Hasta que me haya ido

Sumergido en la profunda oscuridad
de una triste resaca de domingo
se escapan mis recuerdos a otro tiempo
como si aún siguieras aquí conmigo.

Es muy difícil dejarte escapar
de mis pensamientos, no sé como hacerlo
pasan los días y ni siquiera los vivo
no sale el sol si no estás a mi lado.

Si no me despierto y te doy un beso
si no te hago tu desayuno preferido
aunque estos recuerdos ya no tienen sentido
solo son un poco más de sal a mi tormento.

No puedo asumir que te has ido
me refugio cada noche en mis sueños
aquellos en los que puedo tenerte
y donde aún puedo besarte cada mañana.

No sé si algún día leerás esto
si de casualidad cae en tus manos
solo quiero que sepas que te quiero
y lo haré hasta que yo también me haya ido.

Jose Miguel Beldad